Páginas

viernes, 11 de enero de 2019

Inmortalizar Momentos.


Desde que tuve mi primer teléfono móvil con capacidad de hacer fotos, la gente que ha ido pasando por mi vida me ha ido abordando siempre con la misma pregunta:
¿Por qué haces tantas fotos?
Cuando tenía 14 años, la verdad es que no era capaz de entender el por qué, simplemente me gustaba y punto, pero tampoco le daba muchas vueltas, era algo que me gustaba, fuera sola o acompañada, un paisaje o incluso una foto a una frase. Lo hacía sin razón, lo único que sabía es que a lo mejor pasaban solamente dos meses y mi cara al mirar la fotografía me traía felicidad.
He recibido comentarios sobre que es "vivir en el pasado" o incluso que soy una egocéntrica por la cantidad de fotos que hago; y la verdad es que comentarios cómo esos me han hecho cuestionarme mucho. Egocéntrica por mucho que lo pienso nunca me ha cuadrado, no me creo el centro del universo y muchas veces en esas fotos mi cara no sale lo que se dice "bonita". He salido con ojeras, sin maquillar incluso despeinada y con el maquillaje corrido, me he colado en fotos poniendo cara de asco y muchas veces, me han hecho fotos infraganti en las cuales salgo comiendo o chupándome los dedos con una cara horrenda; pero a pesar de todo eso, me encantan, porque esa foto me transporta al momento concreto, la conversación, mi reacción al ver la foto o la risa de la otra persona. Y ahí es cuando ya encuentro por así decirlo, ''la razón''.
Son los momentos. Desde los 15 hasta ahora utilizo la misma expresión: "Inmortalizar momentos". Desde la primera vez que dije eso, entendí casi todo en cuanto a este tema.
Soy una persona  muy intensa y aunque odie ese adjetivo en todo el esplendor de su definición, también me encanta. Todas las emociones las vivo de forma embriagadora. Siendo sincera, lo bueno lo vivo de la manera más "loca" posible, mientras que lo malo, me hunde. Es como si hubiera dos Rosas completamente opuestas. Y creedme cuando os digo que hasta hace bien poco yo no conocía esa parte de mí, no sé si a ti, mi querido lector te pasará igual.
Bueno que me voy del tema. Fotos. Inmortalizar momentos. Vale.
Aunque algunos no lo crean, las fotos contienen momentos, momentos completamente únicos, que nunca jamás se volverán a repetir y si os dais cuenta, nuestra mente si asocia un recuerdo bonito de esa foto llega un punto, en que lo idealiza y muchas veces, sin recordar del todo como transcurrió el momento de la foto, daría lo que fuera por repetirlo.
Las fotos también tienen el poder de recordarnos a las personas que han pasado a lo largo de nuestra vida. A algunos les duele, lo entiendo, todos hemos perdido a personas, la vida es un ciclo. Unos vienen, otros se van, pero… ¿no os encanta ver una foto de hace 5 años y recordar? No hablo exclusivamente de un amor,  hablo de una amistad, un familiar. Hablo de personas que cuando se fueron nos dejaron vacíos, o eso creíamos. Al final, sigues.
Se podría decir, que yo no soporto a mucha gente, personas que estuvieron y que quise como una persona intensa puede querer. Y que se fueron y en ocasiones, que eché yo.  O quizás fue el tiempo o la distancia quién se encargó. Pero a pesar de todo, del dolor, las palabras de odio, discusiones y malestares, si veo una foto con esas personas, sonrío. No me duele, ni me arrepiento del tiempo que pasé con esas personas, porque miro la foto y me doy cuenta de que me hacían feliz,  me hacían sentirme bien. Hacían que mis días fueran distintos y que encontrara una razón para salir adelante. Algunas me fallaron, sí. Pero yo también fallé. Yo también traicioné y al igual que me rompieron el corazón, yo también se lo rompí a alguien. A veces me gustaría… no viajar en el tiempo y resolverlo, porque me perdería cosas maravillosas que me han pasado, pero sí tener la valentía suficiente como para saber solamente si están bien, si me siguen odiando o para ponerme a prueba, ver si soy capaz de perdonar.
Las fotos para mí, representan más que una simple imagen. Representan mi vida. Mis sentimientos. Los amigos que tuve y que tengo. Los amores que perdí. Mi familia. Mi imagen (que en mi caso hay muchos cambios). Aquel paisaje que cuando miré me enamoró. Mi sufrimiento, porque sí, hay fotos que muestran lo que has luchado para lograr acabar, en el punto en el que estás ahora.
Las fotos, fotografías. Representan mi trayectoria. Y por eso y mucho más que soy incapaz de explicar, es por lo que hago tantas. Porque cuando pasen los años, quiero mirarlas, recordar y sonreír como lo hago ahora con 20 años. Odio olvidar. Porque no veo nada más trágico que el olvido, y si tú fuiste alguien que pasó por mi vida y encima, te tengo inmortalizado en una imagen, créeme cuando te digo, que yo jamás te voy a olvidar. Pase, lo que pase.
Y te prometo, que solo recordaré el momento de la foto. Porque sinceramente, creo que es lo único que vale la pena recordar.
Espero que tú también recuerdes, no que me recuerdes, si no que recuerdes y que no te duela. Sonríe y no dejes de hacerlo, porque vendrán más momentos que valdrá la pena inmortalizar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario